CRITICAS DE LOS PRINCIPALES CRITICOS DE ARTE
Odalís Pérez - Abil Peralta - Laura Gil - Virginia Goris - José Sejo
Pasión por la naturaleza
como religión
profunda en sus pinturas.
Por Abil Peralta
Apocalíptica,
premonitoria, simbólica y ritual es la fantasía
pictórica con la que el pintor y escultor dominicano
Pedro Ortegarias nos habla sobre el pensamiento y angustia de
sus emociones creativas expresadas a lo largo de su discreta,
aunque activa producción pictórica.
Habla en lenguaje de los oráculos, habla en parábolas
que asumen la categoría del símbolo indescifrado
aunque latente, vivo y lleno de vibraciones de gran conmoción
emocional y espiritual. Su canto es reflexivo, categórico
y valiente. Habla en nombre de la naturaleza mutilada hasta
la agonía... o quizás, herida hasta la muerte. El misterio futuro e incierto de la realidad que se muere y
se renueva como la resurrección de la vida es lo que
nos muestra en la opulencia y robustez mística del Cacao
como metáfora o sujeto activo en sus pinturas Pedro Ortegarias,
tanto en la paisajística como en las numerosas escenas
donde la sensualidad de ese fruto tropical fluye en las escenas
de sus telas. En cada una de sus obras el artista nos golpea o nos alienta.
Nos convoca a la constitución de una cofradía
a favor de la vida de los árboles. De la naturaleza y
de la vida misma de todas las entidades vivas del planeta. Sus conmovedoras e impactantes pinturas de apariencia silente,
dominadas por una ritualidad antenista en la que la naturaleza
parece ser el relámpago de Dios; él con el repertorio
de sus espatuladas vibrantes firmes, texturizadas y a veces
salvajes, nos advierte y nos llama a salvar lo poco, aunque
aparentemente, mucho que de la natura aun nos queda. La teología
de su premención la siento datada en mil años. En cada tela parece entregar su alma y su aliento. Sus obras
parecen corresponder a una poética meditación
ecológica. Es su ideología, su religión,
al parecer aprendido de su condición de hombre con capacidad
para vivir también en el fondo de los mares junto a los
peces y el laberíntico mundo submarino, de donde aprendió
a sentir pasión y necesidad de protección hacia
las otras especies no humanos; reflexionando, porque precisamente
nosotros hombres y mujeres de la tierra, somos los actores que
sembramos, ayer, hoy, y al parecer también mañana
la destrucción de todo lo creado. Pedro Ortegarias es un guerrero de nuestro tiempo. Merecen atención
el por su coraje y su obra, por el profundo simbolismo que expresa
en su escritura visual. Nadie en el arte dominicano había
abordado con tanta pasión y angustia personal, dramatismo
y fantasía y seguridad conceptual pictórica problemas
de naturaleza tropical, concediéndole un valor fetiche
de gran vitalidad humana y espiritual. Para él, sus telas,
son como cuentas de un rosario antiguo o una yapa para la meditación
interior a la manera de la liturgia mística hinduista. Apuesta en su repertorio pictórico a que la naturaleza
no morirá a pesar de las guerras, a pesar de las bombas;
apuesta a que un día los propios árboles defenderán
armados sus hojas, sus flores, sus frutos, su savia, sus hijos,
su aliento y su comunicación aun indescifrable por la
ambición "descubridora" del hombre postmoderno.
Asesinos testimoniales de la naturaleza y de la vida sana. Bosques
enteros arrasados. A él le duele y así lo manifiesta
en el estatuto semántico y la composició;n de sus
pinturas.
Tanto sus pinturas como sus esculturas están constituidas
desde una visión compositiva y conceptual profundamente
metafísica y surreal, y bajo una dominancia de una gramática
de color administrada con destreza y sensibilidad y en espera
de progresos técnicos, nos habla de un arte como documento
de alerta y reflexión. Nos habla de hoy, de esperanza,
de vida y también de manos y palabras necesarias, por
que él, como muchos artistas valientes en todo el resto
del mundo, hace tiempo que esta hablando en nombre de un árbol,
en nombre del bosque, en nombre de la naturaleza y en nombre
de la vida toda.
Abil Peralta Agüero
Miembro
de la Asociación Internacional de Críticos de
Arte-Aica-UNESCO.
Secretario General de la Asociación Dominicana de Críticos
Arte. Corresponsal de la Revista Arte Al Día Internacional.
Ver también a: Odalís Pérez - Laura Gil - Virginia Goris - José Sejo
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